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Hispanic Health News

¿Podrían los teléfonos celulares incrementar las dificultades conductuales de los niños?

Una investigación sugiere que la exposición a los campos electromagnéticos antes y después del nacimiento podría tener que ver .

Un estudio reciente con cerca de 29,000 niños sugiere que los niños expuestos a los teléfonos celulares en el vientre materno y luego del nacimiento tuvieron más riesgo de problemas conductuales para su séptimo cumpleaños, quizá debido a los campos electromagnéticos emitidos por los dispositivos.

Los hallazgos repiten los de un estudio de 2008 con 13,000 niños realizado por los mismos investigadores estadounidenses. Y aunque el estudio anterior no tuvo en cuenta algunas variables potencialmente importantes que podrían haber afectado los resultados, este las incluía, aseguró Leeka Kheifets, epidemióloga de la facultad de salud pública de la Universidad de California en Los Ángeles.

“Estos nuevos resultados corroboran investigaciones anteriores y reducen las probabilidades de que se trate de un hallazgo fortuito”, aseguró Kheifets. Recalcó que los hallazgos sugieren, aunque no comprueban, una relación entre la exposición a los teléfonos celulares y problemas conductuales posteriores en los niños.

El estudio fue publicado en línea el 6 de diciembre en la Journal of Epidemiology and Community Health.

En el estudio, Kheifets y sus colegas escribieron que hacen falta más estudios para “repetir o refutar” sus hallazgos. “Aunque resulta prematuro interpretar estos resultados como causales”, concluyeron, “nos preocupa que la exposición temprana a los celulares podría conllevar un riesgo, el cual, si resulta cierto, sería de preocupación para la salud pública, teniendo en cuenta el amplio uso de esa tecnología”.

Los investigadores utilizaron los datos de 28,745 niños inscritos en la Cohorte Danesa de Nacimientos Nacionales, que da seguimiento a la salud de 100,000 niños daneses nacidos entre 1996 y 2002, así como a la salud de sus madres. Cerca de la mitad de los niños no resultó expuesta a los celulares, lo que proporciona un buen grupo de comparación.

Entre los datos se encontraba un cuestionario que las madres llenaron cuando sus hijos cumplieron siete años, en el que se preguntaba sobre el estilo de vida familiar, las enfermedades de la infancia y el uso del teléfono celular de los niños, entre otras preguntas relacionadas con la salud. En el cuestionario había una prueba estandarizada diseñada para identificar problemas emocionales o conductuales, falta de atención o hiperactividad, o problemas con otros niños. A partir de sus puntajes, se clasificó a los niños del estudio como normales, limítrofes o anormales en su comportamiento.

Luego de analizar los datos, los investigadores hallaron que 18 por ciento de los niños estuvieron expuestos a los celulares antes y después de su nacimiento, cuando en el estudio de 2008 fue el 10 por ciento, y que 35 por ciento de los niños de siete años usaba un celulares, cuando era el 30.5 por ciento en 2008. Casi ninguno de los niños de ninguno de los dos estudios usó su celular durante más de una hora a la semana.

El equipo comparó a continuación la exposición a los celulares de los niños in utero y luego del nacimiento ajustando por prematuridad y peso al nacer; los antecedentes de problemas emocionales, de atención o de aprendizaje en la infancia de ambos padres; el uso de la madre de tabaco, alcohol u otras drogas durante el embarazo; la lactancia durante los primeros seis meses de vida y el tiempo que pasaron las madres con sus hijos cada día.

Los investigadores usaron las últimas dos variables, la lactancia y las horas pasadas cada día con el niño, como indicadores del tipo de atención que las madres daban a sus hijos pequeños. Según el estudio, esto se realizó en parte para determinar si una madre que pasaba mucho tiempo usando su teléfono celular durante la infancia o después podría ser menos atenta con sus hijos, algo que también podría estar relacionado con problemas conductuales en sus hijos.

“Si la lactancia y el tiempo pasado con los hijos son buenas medidas de la atención de la madre, entonces nos parece que nuestros resultados no apoyan la falta de atención como explicación probable de la asociación observada”, escribieron los investigadores.

La investigación sí halló una relación fascinante entre la exposición de los niños a los celulares y su comportamiento.

El estudio halló que, frente a los niños que no estuvieron expuestos a los celulares, los que sí lo estuvieron antes y después del nacimiento tuvieron cincuenta por ciento más probabilidades de presentar problemas conductuales. Los niños expuestos a celulares en el vientre materno, pero no después del nacimiento, mostraron un riesgo cuarenta por ciento superior de problemas conductuales limítrofes. Y los que no estuvieron expuestos a los celulares antes del nacimiento pero los estaban usando para los siete años, tuvieron veinte por ciento más probabilidades de problemas conductuales.

Un experto en desarrollo infantil que no participó en el estudio comentó de manera favorable sobre su diseño.

“La metodología del estudio fue rigorosa y responsable. Los investigadores tuvieron en cuenta tantas variables como pudieron, dadas las limitaciones del conjunto de datos”, aseguró Andrew Adesman, jefe de pediatría conductual y del desarrollo del Centro Médico Infantil de Steven y Alexandra Cohen de Nueva York en New Hyde Park.

Ahora, más de 285 millones de estadounidenses utilizan celulares, según la Cellular Telecommunications and Internet Association. Algunos estudios han hecho surgir preocupaciones de que la energía de radiofrecuencia de los celulares podría constituir un riesgo para la salud humana, aunque la relación entre su uso y los problemas de salud, entre ellos cáncer y tumores cerebrales, aún no se ha probado de manera concluyente.

Según el estudio, en años recientes, nuevas fuentes de energía de radiofrecuencia, como redes inalámbricas y etiquetas de identificación por radiofrecuencia utilizadas para darle seguimiento a los productos, cobrar peajes en las autopistas y acelerar las filas para comprar, se han hecho cada vez más comunes.

Aunque no hay razón para que las mujeres embarazadas dejen de usar sus celulares, “se podrían justificar medidas de prevención”, aseguró Kheifets. Una manera sencilla de reducir la exposición a la radiofrecuencia es usar el modo de manos libres del teléfono o auriculares para poner más distancia entre el cuerpo o la cabeza y el teléfono, dijo.

El Dr. Adesman estuvo de acuerdo. “El método más conservador y quizá más prudente sería que tanto las embarazadas como los niños más pequeños minimicen la exposición a los celulares”, dijo. “Los riesgos parecen reducidos aunque, a partir de este estudio, no es fácil ignorarlos”.


Más información

Para más información sobre los celulares y la salud, visite el Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental.