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Hispanic Health News

Más niños consumen comida para llevar rica en calorías

Un estudio halló que un tercio de la comida que se consume actualmente es cocinada fuera de casa

La epidemia de obesidad está siendo impulsada aún más por una creciente tendencia entre los niños de comer fuera y traer comida para llevar a casa, señalan investigadores de la Universidad de Carolina del Norte.

Esas comidas son ricas en azúcar y calorías, y su creciente popularidad significa que muchos niños están obteniendo más calorías de las que necesitan, anotaron los investigadores.

Desde 1994, esta tendencia ha estado creciendo rápidamente, y refleja la disponibilidad de restaurantes de comida rápida y de comidas preparadas en supermercados y otras tiendas de alimentos, dicen los investigadores. De hecho, las calorías comidas fuera de casa aumentaron de 23.4 a 33.9 por ciento entre 1977 y 2006.

“Hallamos que los niños comen un nivel relativamente sostenido de calorías en casa, pero además los niños también comen un creciente número de calorías fuera de casa”, apuntó la autora del estudio Jennifer Poti, de la Facultad Gillings de salud pública global de la universidad. “Comer fuera de casa en realidad fomenta el aumento en la ingesta energética de los niños”.

Poti comentó que muchas de las comidas que los niños comen fuera de casa provienen de comidas preparadas vendidas en supermercados y otras tiendas, además de restaurantes de comida rápida. Gran parte de la comida rápida que los niños ingieren en realidad se consume en casa, lamentó Poti. En 2006, casi la mitad de las comidas rápidas que los niños consumieron fueron en casa, anotó.

Aunque no se conoce el motivo de este aumento en el consumo de comidas preparadas, Poti especula que se trata de una combinación de factores que incluyen la comodidad, el costo y presiones de tiempo.

Poti advirtió que esta tendencia agrava la epidemia de obesidad. “Los padres deben interesarse tanto en la fuente de la comida como en el lugar en donde se come, ya que ambos influyen significativamente en la ingesta energética”, comentó.

El informe aparece en la edición de agosto de la revista Journal of the American Dietetic Association.

Para el estudio, el equipo de Poti recolectó datos sobre 29,217 niños de 2 a 18 años de edad. Habían participado en la Encuesta nacional de consumo de comida, en la Encuesta continua de ingestas de comidas de los individuos, y en una de otras dos encuestas nacionalmente representativas de la ingesta alimentaria en EE. UU. Esas encuestas recolectaron datos en distintos momentos entre 1977 y 2006, anotó el estudio.

Los investigadores hallaron que de 1977 a 2006, el número de calorías que los niños obtenían de comidas consumidas fuera de casa aumentó significativamente. De hecho, el porcentaje de calorías que los niños obtenían de comida rápida era mayor que el que obtenían en la escuela.

Samantha Heller, dietista, nutricionista, fisióloga del ejercicio y coordinadora clínica nutricional del Centro de Atención del Cáncer del Hospital Griffin en Derby, Connecticut, dijo que “en nuestro acelerado mundo donde carecemos de tiempo, los padres están convencidos de que es más fácil y menos caro comer comida para llevar, comida rápida y en restaurantes”.

Desafortunadamente, esas comidas por lo general son ricas en sodio, grasa, azúcar y calorías, y pobres en nutrientes saludables, lamentó. “No podemos controlar dónde están localizadas esas fuentes de comida ni cómo preparan la comida, pero podemos decidir cocinar más en casa, lo que en última instancia ahorrará dinero y ayudará a mantener sanas a nuestras familias”, aconsejó Heller.

Aunque parece que una comida para llevar por $4.99 es toda una oferta, en realidad se ahorraría dinero si compra pechugas de pollo, verduras, pasta integral, pan y salsa en el supermercado. “Se tendría una cena sana y sobras para el almuerzo de mañana, y probablemente suficiente para reinventar una cena usando los ingredientes que queden en una ensalada, frittata o burrito”, añadió.

“Por menos de $30 puede comprar suficientes alimentos para varias comidas, que incluyan pechugas de pollo, hongos, brócoli, pasta, lechuga, pan, huevos, salsa de tomate y aderezo para ensalada”, aseguró Heller.

“Una familia de cuatro puede gastar todo eso fácilmente por una sola comida para llevar o rápida. Planificar las comidas de la semana por adelantado hará que cocinar en casa sea más fácil, rápido y rentable. Y algo más importante es que la investigación sugiere que las comidas familiares aumentan la salud y el bienestar de los niños a varios niveles”, dijo.

“Este estudio es una alarma sobre dónde se ocultan las calorías excesivas en las dietas de los niños”, afirmó Lona Sandon, vocera de la Asociación Dietética Americana (American Dietetic Association). “Una mayor dependencia de las comidas preparadas fuera de casa ha llevado a mayores ingestas calóricas. Comer comidas preparadas fuera de casa se ha convertido en la norma, no la excepción. Esto hace que sea más vital tomar opciones sanas cuando se eligen comidas cocinadas fuera de casa”.

“Este estudio también muestra que no podemos continuar culpando a las comidas que se sirven en la escuela por el problema. Las escuelas han trabajado mucho para cambiar el ambiente alimentario y ofrecer opciones más sanas”, añadió Sandon. “Prestar atención a dónde y qué comen los niños fuera del ambiente escolar es igual de importante”.


Más información

Visite la Nemours Foundation para más información sobre una alimentación infantil sana.