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You and Your Health

Lo Que es Bueno Para el Corazón También lo es Para el Cerebro

Un estudio halla que tener altos niveles de colesterol ‘bueno’ parece proteger contra la enfermedad de Alzheimer.

Llevar un estilo de vida saludable para el corazón también puede prevenir la enfermedad de Alzheimer, según un nuevo estudio que sugiere que aumentar los niveles del colesterol “bueno” puede ayudar a evitar el desarrollo de este trastorno cerebral en personas mayores.

El estudio, publicado en la edición de diciembre de Archives of Neurology, encontró que las personas que tenían bajos niveles de lipoproteína de baja densidad (HDL), o colesterol “bueno”, tenían un riesgo 60 por ciento mayor de desarrollar la enfermedad de Alzheimer después de los 65 años que los que tenían altos niveles.

El colesterol es una sustancia cerosa compuesta de colesterol “bueno” y “malo” y de triglicéridos que se encuentra en el torrente sanguíneo. Más del 50 por ciento de la población estadounidense tiene altos niveles de colesterol “malo”, de acuerdo con el estudio.

“Nuestro estudio sugiere que los altos niveles de HDL [colesterol bueno] se relacionan con un menor riesgo de enfermedad de Alzheimer”, apuntó la Dra. Christiane Reitz, autora del estudio. “Entre las formas de incrementar los niveles de HDL se encuentran perder peso [si hay sobrepeso], ejercicio aeróbico y una alimentación saludable”.

Al tratar los problemas con los niveles de colesterol, “podemos reducir la incidencia de la enfermedad de Alzheimer en la población”, destacó Reitz.

Algunos medicamentos como las estatinas, los fibratos y la niacina, que se usan para reducir los niveles de colesterol “malo”, también elevan los niveles de colesterol “bueno”, apuntó Reitz, profesora asistente de neurología en el Instituto Taub para la Investigación de la Enfermedad de Alzheimer de la Universidad de Columbia.

Más de 5 millones de estadounidenses tienen enfermedad de Alzheimer, la forma más común de demencia y este número podría triplicarse para 2050, de acuerdo con las autoridades de salud.

Los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. informan que cerca del 5 por ciento de los estadounidenses de entre 65 y 74 años tienen enfermedad de Alzheimer de aparición tardía, la forma más común del trastorno, y la prevalencia aumenta con la edad. Para los 85 años, cerca del 50 por ciento de la población desarrolla la enfermedad, de acuerdo con la agencia.

La enfermedad de Alzheimer de aparición precoz, una forma poco común de la enfermedad, se manifiesta en la mediana edad y se da entre familias. La enfermedad de Alzheimer de aparición tardía tiene un componente genético influenciado por factores del estilo de vida, de acuerdo con la agencia. No hay cura para la enfermedad de Alzheimer, pero algunos medicamentos pueden ayudar a paliar los síntomas por un tiempo, según los investigadores.

Sin embargo, las personas pueden reducir su riesgo si disminuyen el consumo de grasas trans y aumentan el consumo de grasas monoinsaturadas para mantener el colesterol “bueno” alto y el colesterol “malo” bajo, señaló Reitz al destacar que beber cantidades moderadas de alcohol también puede ayudar. Entre los alimentos ricos en grasas monoinsaturadas se encuentran los aceites vegetales, los aguacates, la mantequilla de maní así como muchas semillas y frutos secos.

Los 1,130 participantes del estudio se extrajeron de una muestra aleatoria de beneficiarios de Medicare de la ciudad de Nueva York. Los participantes fueron evaluados para la enfermedad de Alzheimer, y se excluyeron los que tenían síntomas de la enfermedad. Las evaluaciones para el estudio comenzaron en 1999 y se hicieron seguimientos cada 18 meses hasta que los datos se analizaron en 2010.

Los participantes también se sometieron a una serie de pruebas para medir las funciones mentales, tales como memoria, procesamiento del lenguaje, orientación visual-espacial y función ejecutiva. La función ejecutiva permite a las personas comprender las instrucciones y completar una tarea determinada.

Durante el estudio, se identificaron 101 casos de enfermedad de Alzheimer, a una media de edad de 83 años.

Una debilidad del estudio fue que se realizó entre los residentes mayores de una comunidad urbana con alta prevalencia de factores de riesgo, como obesidad, enfermedad cardiovascular y diabetes, de acuerdo con el estudio. Los hallazgos pueden no aplicarse a una población más joven y sana.

Una experta de la enfermedad, Catherine M. Roe de la Universidad de Washington en San Luis, señaló que ya se conocían los beneficios del colesterol “bueno” para el corazón, pero este estudio muestra “una razón adicional para llevar una vida saludable”.

“Estos resultados son importantes porque sugieren que un incremento en los niveles de colesterol HDL podría ayudar también a mantener a raya a la enfermedad”, señaló Roe, profesora asistente de investigación del Centro de Investigación de la Enfermedad de Alzheimer Knight de la facultad.

El estudio es sólido porque utilizó una muestra aleatoria de gran tamaño de personas mayores, agregó Roe. Pero advirtió que los resultados necesitan replicarse.

Sin embargo, “en vista de que los autores no encontraron ningún efecto del colesterol HDL en un estudio similar anterior, creo que debemos ser cautelosos con estos resultados hasta que se demuestren en otras muestras”, señaló Roe.

Además de seguir una dieta saludable, hacer ejercicio y perder peso según lo recomendado por Reitz, Roe señaló que dejar de fumar podría ayudar a aumentar los niveles de colesterol “bueno”.

“Creo que es una buena idea que hable con su médico sobre lo que puede hacer específicamente para seguir un estilo de vida lo más saludable posible”, sugirió Roe.