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You and Your Health

¿Cuánta Vitamina D Necesitan las Preadolescentes?

En invierno, las preadolescentes necesitarían más vitamina D, ya sea a través de la alimentación o suplementos, para tener huesos sanos.

Algunos especialistas sostienen que la vitamina D es especialmente importante en las niñas de 11 y 12 años porque a esa edad se acelera el crecimiento.

La vitamina D ayuda al organismo a absorber el calcio. Una deficiencia extrema causa raquitismo, una condición que retrasa el crecimiento, debilita los músculos y aumenta los problemas dentales en los niños. Pero, en Estados Unidos, los casos de raquitismo son raros, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por su sigla en inglés).

Según publica American Journal of Clinical Nutrition, el equipo de Kevin Cashman, director de la Escuela de Ciencias Alimentarias y Nutricionales del University College Cork en Irlanda, halló que las adolescentes necesitan consumir unas 750 unidades internacionales (UI) de vitamina D por día para que los niveles en sangre garanticen un crecimiento ósea saludable.

Esa cantidad es levemente superior a la que recomienda el Instituto de Medicina de Estados Unidos (IOM): 600 UI por día para la población de entre 1 y 70 años.

De hecho, la mayoría de los expertos no coincide en cuál debería ser la dosis adecuada.

Todas las participantes del estudio vivían en Finlandia o Dinamarca, dos países del norte con muy poca luz solar en invierno. Y aun cuando hay sol, su posición hace que la luz sea bastante débil. Por lo tanto, algunos expertos opinan que los resultados podrían no aplicarse a las niñas de Estados Unidos.

Es muy importante cuán próximo al norte es el lugar de residencia, indicó Connie Weaver, portavoz de la Sociedad Estadounidense de Nutrición, que no participó del estudio. Weaver señaló que dado que la mayor parte del territorio estadounidense recibe más luz solar, los niveles base de vitamina D serán más altos (que en la cohorte estudiada).

Excepto por los bebés de menos de 1 año, “no hay pruebas de la utilidad de los suplementos de vitamina D en los niños”, dijo Weaver.

Por otro lado, “la latitud importa, pero los niveles de vitamina D son algo más complejo que la cantidad de luz solar recibida”, apuntó el doctor Steven Abrams, profesor de pediatría del Baylor College of Medicine en Houston, que no participó del estudio.

Abrams dijo que usar protector solar y no pasar tiempo al aire libre reducen la cantidad de vitamina D que obtenemos con ayuda del sol.

Aun en los días soleados de invierno, las personas que viven en los países del norte “no recibirían sol suficiente como para producir vitamina D”, agregó Cashman.

El equipo de Cashman les controló los niveles de vitamina D a casi 150 niñas de Finlandia y Dinamarca durante seis meses, que es lo que allí dura el invierno. Cada niña, de 11 o 12 años, recibió un suplemento con 5 a 10 microgramos de vitamina D o un placebo.

Todas las niñas recibían algo de vitamina D a través de la alimentación. Al final del invierno, el equipo analizó los niveles de vitamina D en sangre y en la alimentación de cada participante. “Una vez que se conoce esa relación, se puede predecir cuál debería ser la recomendación indicada”, finalizó Cashman.

FUENTE: The American Journal of Clinical Nutrition, online 26 de enero del 2011