Los relatores sobre libertad de expresión de la ONU y de la OEA concluyeron que México es el país más peligroso para ejercer el periodismo en las Américas y advirtieron de una “alarmante” violencia contra los periodistas, la cual tiende a intensificarse.
Al finalizar una misión conjunta de 15 días al país, los relatores de la ONU, Frank La Rue, y de la OEA, Catalina Botero, presentaron el martes un informe preliminar en el que subrayaron que el goce pleno de la libertad de expresión en México “enfrenta graves y diversos obstáculos”, como los asesinatos de al menos 64 periodistas en la última década que se mantienen prácticamente impunes, pero también por una alta concentración en la propiedad y control de medios de radio y televisión, además de una tendencia a restringir el acceso a la información pública.
La Rue y Botero recomendaron a México establecer un mecanismo nacional de protección a periodistas, capacitar a las fuerzas de seguridad y fortalecer su fiscalía especial para atender delitos vinculados contra la libertad de expresión, bajo la premisa de que las agresiones contra los comunicadores provoca “zozobra y autocensura” que impide a la sociedad ejercer su derecho a estar informada.
“Por la gravedad de la situación que enfrenta la libertad de expresión y las personas que se dedican al periodismo en el país, resulta urgente que el Estado mexicano adopte una política integral de prevención, protección y procuración de justicia”, señalaron los relatores, que confiaron que México implemente lo más pronto las recomendaciones.