Regiomontanos mantuvieron por cuarto día consecutivo, en la zona peatonal de la avenida Morelos, su reclamo a las autoridades para que pongan un alto al clima de violencia, tras la muerte de la joven Lucila Quintanilla Ocañas.
Con la permanente exigencia de justicia y paz, lo que inició con un corazón como homenaje póstumo a la universitaria, ahora tiene el objetivo de formar una estela de veladoras y mensajes hasta la Catedral de esta ciudad, al suroriente de la Macroplaza. Dicha acción es desde el cruce de Morelos y Juárez, frente a la Plaza de la Tecnología, donde el 6 de octubre anterior cayó abatida la joven de 21 años durante un tiroteo en el que otras cinco personas resultaron heridas.
Este domingo, portando de nuevo flores, personas adultas y jóvenes, de distintos estratos sociales y credos religiosos, siguieron acudiendo de manera espontánea, para orar y manifestar su indignación por estos lamentables hechos que han consternado a los regiomontanos.
“¡Ni un muerto más, alto a la impunidad!”, se lee en una de las pancartas; “Ya basta, por caridad hagan algo”, decía otro mensaje de una madre que dijo padecer el secuestro de uno de sus hijos desde junio, sin que las autoridades hayan dado una respuesta a sus demandas.
