Las intensas lluvias que en las últimas semanas han afectado a varios estados del este y sur de México han dejado hasta ahora “más de 600.000 damnificados”, dijo hoy a Efe el presidente de la Cruz Roja mexicana, Daniel Goñi.
“Lo más grave, lo más delicado” es que el “99% son gente de superescasos recursos”, explicó el representante de la Cruz Roja, que ha puesto en marcha en varios estados una campaña de apoyo a los afectados. Según el representante de la Cruz Roja las precipitaciones fueron las más copiosas para un mes de julio en veinticinco años tras un julio de 2009 que, en contraste, fue el más seco en todo el país.
La gravedad de la coyuntura estriba en que en muchos casos los damnificados “pierden todo su patrimonio” y les será muy difícil recuperarlo en esta situación de “emergencia estacional”, agregó. Para asistirlos la Cruz Roja mexicana puso en marcha una primera fase de acopio de agua potable, alimentos y otros artículos de primera necesidad el pasado 28 de agosto en Veracruz, uno de los tres estados con más afectados, junto a Tabasco y Oaxaca.
