Este lunes el Tribunal Supremo de los EE.UU. estableció que la simple posesión de droga no es motivo para la deportación de un residente permanente o los que están esperando asilo político. Esta decisión fue tomada después que los magistrados revisaron el caso Carachuri-Rosendo vs. Holder, y basado en un voto unánime determinaron que el delito no puede ser clasificado dentro de las categorías de “felonía agravada” o “tráfico de drogas”.
Esta decisión protege aquellas personas que no son criminales recurrentes y que pueden demostrar otros aspectos positivos de su conducta en esta país como la involucraron comunitaria, servicio militar, etc. Aunque esta decisión provee una segunda oportunidad para los residentes permanentes o aquellos esperando asilo político lo mejor es no meterse problemas para evitar deportación.