El consumo de drogas entre los estadunidenses mayores de 12 años aumentó sólo un 0.7 por ciento en 2009, pero ya alcanza los niveles más altos de los últimos siete años, según un informe oficial publicado este jueves.
“Aproximadamente 21.8 millones de personas de 12 años o más eran consumidores de drogas ilegales en 2009”, señaló la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas y Salud, que se publica anualmente.
Eso representa un aumento de 8 por ciento a 8.7 por ciento en esa franja de población de 12 años o más. En 2002 el porcentaje era del 8.3 por ciento. La mariguana es la droga más consumida por los jóvenes y adultos estadunidenses, y ello contribuyó a aumentar de forma sostenida la tasa de consumo general de drogas.
Unos 16.7 millones de personas consumieron mariguana al menos una vez cuando se realizó el sondeo, es decir, un 6.6 por ciento de los mayores de 12 años, respecto al 6.1 por ciento de 2009. Más de 67 mil personas fueron entrevistadas para esta investigación. El consumo de mariguana, autorizado en varios estados y condados del país, volvió a crecer respecto a 2007, cuando la utilizaba el 5.8 por ciento.
En cuanto a la cocaína, el consumo se mantiene estable, en torno a un 0.7 por ciento de la población mayor de 12 años, es decir, 1.6 millones de personas, según la investigación del Departamento de Salud. Los alucinógenos son consumidos por 1.3 millones, el 0.5 por ciento de la población, incluidas 760 mil personas que tomaron éxtasis.
Son mucho más los estadunidenses que abusan en cambio de los medicamentos bajo prescripción médica: 7 millones de personas, un 2.8 por ciento. El abuso de metanfetaminas, que había bajado entre 2006 y 2008, vuelve a subir en 2009, hasta el 0.2 por ciento, aproximadamente medio millón de personas.
Por franjas de edad, el consumo entre los jóvenes de 12 a 17 años aumentó del 9.3 por ciento en 2008 al 10 por ciento el año pasado, y lo mismo sucedió con los que tienen entre 18 años y 25 años, que pasó de 19.6 por ciento a 21.2 por ciento. Curiosamente, el consumo de drogas también ha ido aumentando entre los estadunidenses de 50 a 59 años de edad: del 2.7 por ciento de incidencia en 2002 al 6.2 por ciento en 2009.