The United States is a nation of immigrants. Newcomers to the countries find greater opportunities in the United States than their native countries offer. They want to create brighter futures for themselves and their children. They gain a lot from moving to the United States, but this is not a one-way street. The United States also gains. Many immigrants have an “entrepreneurial spirit.” They start businesses and create jobs. In fact, according to the US Small Business Administration (SBA) immigrants are 30% more likely to start a business than non-immigrants
Why are immigrants more likely to start their own business? Isn’t it already hard enough to get settled in a new country? Doesn’t the language barrier present as an obstacle to starting a business? This may actually contribute to the entrepreneurial spirit of immigrants. The language barrier may incentivize them start their own business, since they may experience difficulties finding jobs and easier to work for themselves.
But immigrants are already risk-takers. They have left prior lives to come to a new country. They begin again. They want better lives, and the American Dream offers them appreciated opportunities to build them for themselves and their children. In essence, they are well-suited to run businesses. They are self reliant, since they usually do not have extra money or a large network of business connections to fall back on. Often times, they depend on other family members to help out in their businesses.
The entrepreneurial spirit of newcomers to the United States contributes to their growing business. Immigrants come to the United States in search of a better life, and if they are unable to find job opportunities, they industriously take it upon themselves to start their own businesses.
Many businesses started by newcomers are reminiscent of those in their native countries. They try to take a piece of their culture and bring it with them to their new home. For example, an immigrant who starts his own restaurant may make food that is native to his home country. But businesses are not only limited to restaurants. Immigrant entrepreneurs make ventures in a myriad of industries including food, retail, clothing, and technology. This contributes to the richness and the diversity of American life.
Economically, the new businesses started by immigrants are extremely beneficial. They create much needed jobs, which makes them essential to the economies of major cities. Not only do these businesses create jobs, but their owners contribute to the US economy by buying American goods and paying taxes. According to the SBA, about 1.5 million immigrants own businesses in America. These businesses generate $67 billion in revenue! This helps money fuels the American economy.
In a recession, where money and jobs are scarce, small business owners drive the economy into motion by providing jobs and capital. We should welcome more, not less, legal immigration.
Gasolina para una Economía Más Saludable
Por Andrew Sagartz, JD, MBA, and Maria Zyskind
Los Estados Unidos es una nación de inmigrantes. Los recién llegados encuentran mayores oportunidades en los Estados Unidos de las cuales sus países de origen les ofrecen. Quieren crear un futuro mejor para ellos y sus hijos. Ganan mucho al mudarse a los Estados Unidos, pero esto no es una calle de una vía. Los Estados Unidos también se beneficia. Muchos inmigrantes tienen un “espíritu empresarial”. Abren nuevos negocios y crean puestos de trabajo. De hecho, de acuerdo con la Administración de Pequeños Negocios de EE.UU.(SBA) los inmigrantes son un 30% más probables de iniciar un negocio que cualquier otro grupo.
¿Por qué son los inmigrantes los más probables de iniciar su propio negocio? ¿No es ya bastante difícil de establecerse en un nuevo país? ¿Acaso la barrera del idioma no es obstáculo para iniciar un negocio? De hecho, esto puede contribuir al espíritu emprendedor de los inmigrantes. La barrera del idioma puede ser motivación a iniciar su propio negocio, ya que pueden tener dificultades para encontrar empleo y es más fácil trabajar para si mismos.
Pero los inmigrantes son un grupo que asumen riesgos. Han dejado su vida para llegar a un nuevo país. Comienzan de nuevo. Ellos quieren una vida mejor, y el Sueño Americano les ofrece oportunidades para construir un futuro mejor para si mismos y para sus hijos. En esencia, son adecuados para ejecutar nuevos negocios. Ellos son autosuficientes, ya que normalmente no tienen dinero extra o una gran red de relaciones que los respalde. Muchas veces, dependen de otros miembros de la familia para que los ayuden en sus negocios.
El espíritu emprendedor de los recién llegados a los Estados Unidos contribuye a su crecimiento de negocios. Los inmigrantes vienen a Estados Unidos en busca de una vida mejor, y si no pueden encontrar oportunidades de trabajo, entonces diligentemente se encargan de iniciar sus propios negocios.
Muchas empresas iniciadas por los recién llegados son similares a las de sus países de origen. Ellos tratan de tomar un pedazo de su cultura y llevarlo con ellos a su nuevo hogar. Por ejemplo, un inmigrante que comienza su propio restaurante puede ofrecer la comida de su país de origen. Pero las empresas no sólo se limitan a los restaurantes. Los empresarios inmigrantes se involucran en una miríada de industrias que incluyen alimentos, comercio, la ropa, y la tecnología. Esto contribuye a la riqueza y la diversidad de la vida americana.
Económicamente, los nuevos negocios iniciados por inmigrantes son muy beneficiosos. Crean empleos necesarios, que los hace esenciales para las economías de las grandes ciudades. No sólo estas empresas crean puestos de trabajo, pero sus dueños contribuyen a la economía de los EE.UU. con la compra de los bienes y el pago de impuestos. De acuerdo con la SBA, alrededor de 1.5 millones de inmigrantes son dueños propios de empresas en Estados Unidos. Estos negocios generan $ 67 mil millones en ingresos! Esto ayuda a aumentar el dinero en la economía estadounidense.
En una recesión, donde el dinero y los empleos son escasos, los propietarios de pequeñas empresas ayudan a la economía, proporcionando puestos de trabajo y capital. Debemos dar la bienvenida más, ni menos, a la inmigración legal.