Those who abstain tend to gain the most, study finds, though reasons are unclear.
Count staying slim as one of the apparent benefits of light-to-moderate alcohol consumption, at least for women.
New research found that women who drank the equivalent of one to two drinks a day were least likely to gain weight—30 percent less likely, in fact, than teetotalers.
“Our study results showed that middle-age and older women who have normal body weight initially and consume light-to-moderate amounts of alcohol could maintain their drinking habits without gaining more weight, compared with similar women who did not drink any alcohol,” said study author Dr. Lu Wang, an epidemiologist with the division of preventive medicine at Brigham & Women’s Hospital in Boston.
The findings are published in the March 8 issue of Archives of Internal Medicine.
Previous evidence on the health benefits of alcohol have been mixed. Some research has found that men and, to a lesser extent, women who drink moderately over the long-term have a lower risk for heart disease.
But another study found that even moderate drinking might raise the risk for breast, liver and other cancers in women.
Wang and her colleagues followed 19,220 women, 39 years or older, for an average of 13 years. All participants started the study with a normal body-mass index.
Although, on average, the women all tended to gain weight as time progressed, abstainers gained the most. The amount of weight gained decreased as alcohol consumption went up, the study found.
The researchers said they were unable to draw conclusions about heavy drinkers because there were so few in the study and because these women also tended to smoke, indicating they had very different lifestyles from the other participants.
There could be any number of reasons for the findings, including different ways that women metabolize alcohol, compared with men.
Also, the researchers pointed out, women tend to substitute alcohol for other foods, whereas men tend to simply add alcohol to everything else they’re ingesting.
“The impact of alcohol consumption on body weight needs to be considered in the context of energy balance,” Wang explained. “Among women, those who regularly consume light-to-moderate alcohol usually have a lower energy intake from non-alcohol sources. On the other hand, alcohol intake tends to induce increased energy expenditure beyond energy contents of the consumed alcohol in women. Taken together, regular alcohol consumption in light-to-moderate amount may lead to a net energy loss among women.”
Marianne Grant, a registered dietitian and health educator at the Texas A&M Health Science Center’s Coastal Bend Health Education Center in Corpus Christi, said that “it’s possible that women who are of healthy weight are not as efficient in metabolizing alcohol.”
“But, as always, the message is to enjoy alcohol in moderation,” she warned. “Don’t go with this as a weight-loss method. The keystones of healthy nutrition still hold.”
Aunque los expertos sospechan desde hace tiempo que el alcohol es un factor de riesgo en el cáncer de mama, una nueva investigación sugiere que se relaciona más fuertemente con algunos tipos de tumores.
Investigadores cuyo informe aparece en la edición del 24 de agosto de la Journal of the National Cancer Institute, encontraron que las mujeres que consumían una bebida alcohólica al día estaban en mayor riesgo de desarrollar cánceres de mama con receptores de estrógeno y progesterona positivos.
El consumo de alcohol también se relacionó con un mayor riesgo de cánceres de mama no invasivos, pero no con tumores invasivos.
Es probable que el alcohol no sea el único factor en juego aquí, agregó la Dra. Gretchen Kimmick, profesora asociada de medicina en el Centro Médico de la Universidad de Duke.
“No es un hallazgo sorprendente, [pero] cuando se estratificó por el uso de terapia de reemplazo hormonal, el efecto desapareció, por lo que probablemente tenga bastante que ver con otras cosas y no sólo con el alcohol”, destacó.
Para este estudio, los investigadores dieron seguimiento a 88,000 mujeres estadounidenses posmenopáusicas que participaron en el estudio Iniciativa de Salud de las Mujeres de 1993 a 1998.
Las mujeres informaron sobre la cantidad de bebida que tomaban, pero sólo en un punto en el tiempo: No suministraron información sobre su historial de consumo de alcohol ni se actualizó la información a medida que avanzaba el estudio.
Las mujeres que consumían siete o más bebidas a la semana tenían un mayor riesgo de cáncer de mama con receptor hormonal positivo, pero sólo para el carcinoma lobular y no para el ductal, que es el tipo más común. Esto fue en comparación con las que no tomaban alcohol.
“Fue un poco sorprendente que para el tipo más común de cáncer de mama, el cáncer de mama ductal, no encontrásemos ninguna relación con el alcohol”, señaló el autor principal del estudio, el Dr. Christopher Li, miembro del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson en Seattle. “Realmente se limitaba al cáncer lobular, donde la magnitud del riesgo era mucho más fuerte que la observada en el cáncer de mama en general”.
El riesgo de tumores con receptores de estrógeno y progesterona positivos aumentaba en 8 por ciento por bebida alcohólica al día. El riesgo de cánceres con receptores de estrógeno positivos pero receptores de progesterona negativos aumentaba en 12 por ciento por bebida alcohólica al día.
Tanto los cánceres lobular como de receptores hormonales positivos tienen mejores tasas de supervivencia que los demás.
“Reducir el consumo de alcohol disminuirá el riesgo de cáncer de mama, además hay muchas otras cosas que sabemos aumentan el riesgo de forma similar al alcohol. Ningún factor en particular causa cáncer de mama en sí mismo. Probablemente estén todos relacionados, por lo que estamos tratando de averiguar cuáles son los múltiples factores que causan cáncer de mama en las mujeres”, apuntó Kimmick.
“Sabemos que el alcohol es un factor de riesgo bien establecido que se relaciona con el cáncer de mama. Lo particularidad de este estudio es que se intentó diferenciar el tipo de cáncer”, dijo la Dra. Sandhya Pruthi, especialista en salud de los senos de la Clínica Mayo, en Rochester, Minnesota. “Hay tantas variedades distintas de cáncer, y el cáncer ductal invasivo es el más común, ya que representa casi el 70 por ciento de todos los diagnósticos de cáncer de mama”.
Aunque los hallazgos no tienen mucha importancia clínica, ya que las mujeres no saben de antemano si o qué tipo de cáncer podrían desarrollar, Pruthi sugirió que estos hallazgos podrían incitar otras investigaciones sobre si otros factores de riesgo, por ejemplo, como tener el primer periodo menstrual a una edad temprana, podrían relacionarse con tipos específicos de cáncer.
“Este estudio muestra que el alcohol es un [factor de] riesgo para el desarrollo del cáncer de mama, y creo que se debería asesorar a las mujeres de que [el consumo de alcohol] sí incrementa el riesgo de cáncer de mama”, agregó el Dr. Jay Brooks, director de hematología y oncología del Ochsner Health System en Baton Rouge, Luisiana. “Las mujeres deberían recibir asesoramiento [sobre el riesgo], pero deben tomar la decisión de cuán importante es el alcohol en sus vidas”.